El Tribunal Supremo ha anulado el Real Decreto que regula la troncalidad. Asi de contundente suena. ¿Por qué?  Por la Memoria de impacto económico que, según lo dictado por este tribunal “resulta palmariamente insuficiente, lo que determina la nulidad de la disposición reglamentaria que nos ocupa”. Esto se produce a raíz de un recurso de la Sociedad Española de Inmunología.

En resumen, la Memoria defendía el coste cero y la ausencia de impacto alguno en los gastos de las Comunidades Autónomas. En cambio, la Sala Tercera del Tribunal Supremo entiende que sí existirán unos costes directos e indirectos relevantes a los que tendrán que hacer frente las Comunidades Autónomas. El Tribunal se apoya en los informes aportados por 13 Comunidades Autónomas sobre los costes del nuevo sistema. El perito designado por los recurrentes cifró en algo más de mil millones y medio de euros el coste total de los cambios que supone el Real Decreto de troncalidad.

El sistema de la troncalidad en la formación sanitaria establece una enseñanza común durante un tiempo a varias especialidades médicas, con competencias nucleares y comunes, a la que le sigue después un período concreto y específico para cada especialización. Representantes de varias especialidades médicas recurrieron ante el Tribunal Supremo al considerar que se había aprobado la implantación de la troncalidad sin haberse realizado un verdadero análisis de su impacto económico y en especial la repercusión económica en las Comunidades Autónomas donde se iba a aplicar. Además, los médicos recurrentes entendían que el nuevo sistema vulneraba una Directiva europea y discriminaba a los médicos españoles respecto a sus homólogos europeos. 

¿Que pasará ahora?

Es necesario dejar claro que esto no es el punto y final de la Troncalidad. No sabemos cual será la actitud a seguir del Ministerio de Sanidad pero cabe recordar que la sentencia es por la insuficiencia de la Memoria Económica. Lo que el Tribunal Supremo argumenta es ser “especialmente rigurosa en el análisis económico de la implantación de un sistema que se aprueba por Real Decreto, pero que se impone- necesariamente- a aquellos otros entes territoriales”.

Por tanto, esto podría retrasar la puesta en marcha de la Ley, ya que hay que volver a elaborarla. Esta ley fue aprobada en Julio de 2014. Ya en aquella época numerosas organizaciones sanitarias se pusieron en contra de los cambios planteados. Aunque a los actuales Médicos Internos Residentes no nos afecte demasiado en nuestra formación, esta decisión del Tribunal Supremo puede alterar la puesta en marcha de la tan cacareada y temida Troncalidad.

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